Apenas te conozco y ya siento necesitar de tu presencia para ser feliz. Sí, soy muy exagerado… pero lo exagerado en este caso no es lo que digo sino lo que siento. Por eso es más aceptable que mi mente ande tanto tiempo en tu mundo. Mi mundo ya no es independiente… dependiente de tu mundo marcha, como una energía que me quiere unir a ti. No soy yo, soy por ti, qué radical cambio para tan pocos días. Por ahora quiero que mi mundo y el tuyo se crucen: te pienso, te siento, aunque poco sé de ti.